El origen de la carretilla elevadora

Para estrenar este blog, nada mejor que echar un vistazo a la historia de lo que va a ser uno de sus ejes: la carretilla elevadora, sin duda la herramienta de manipulación de mercancía más utilizada en almacenes, fábricas, y todo tipo de instalaciones logísticas.

Origen de la carretilla elevadora - Una de las primeras carretillas (1923)

Las primeras carretillas empezaron a utilizarse a principios del siglo XX, aunque existe constancia de algunos sistemas rudimentarios basados en soportes y cables ya en la década de 1850.

 

Las carretillas elevadoras originales se basaron en la tecnología de los ascensores con cables dentados de seguridad desarrollados por Otis, que permitían amortiguar la caída si se rompía el cable de sujeción.

 

A principios del siglo XX surgieron las primeras carretillas que se desplazaban con un pequeño motor eléctrico, y durante la Primera Guerra Mundial ya utilizaban mecanismos hidráulicos que permitían movimientos verticales y horizontales.

Hubo que esperar hasta 1923 a que apareciese la primera carretilla  elevadora asimilable a las actuales, con horquillas y mástil. El resto es historia.

Las necesidades crecientes de mover cargas cada vez más pesadas, y en mayor número, han hecho evolucionar las carretillas a lo largo de los últimos casi 100 años hasta la situación actual, en la que prácticamente existe una para cada necesidad.

 

Los modelos son cada vez más cómodos, prácticos y seguros, pero no dejan de ser lo que los pioneros imaginaron en su día: una herramienta insustituible en cualquier operación de movimiento de cargas al servicio de la logística industrial.